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Lite Review - El egiptólogo

¡Hola, queridos lectores!

Hoy quiero inaugurar esta nueva sección en el blog. Básicamente se trata de la revisión de los libros que me vaya leyendo. Está claro que tengo muchos para hacerlo, pero dado que quiero empezar con algo reciente y tal vez no tan conocido, hablaré de El egiptólogo, una novela de Christian Jacq. Los artículos de esta entrada se dividirán en una valoración general y luego un comentario más o menos extenso sobre la obra. Pues sin más, ¡aquí os lo dejo!

Título: El egiptólogo
Autor: Jacq, Christian
Editor: Plaza y Janés, 1998
ISBN: 84-01-32724-5
Valoración: Estrella Estrella Estrella Estrella

El egiptólogo es una novela que relata la expedición de Jean François Champollion a Egipto, a principios del siglo XIX. Se basa en las propias notas y cartas del propio estudioso francés, combinadas con parte de ficción.

Como no podía ser de otra manera, Christian Jacq nos presenta en esta obra un Egipto mágico y hechicero, capaz de hacer volar nuestra imaginación con las abundantes y bellas descripciones que se hacen de los monumentos a lo largo de todo el libro. Narrada desde la perspectiva del gran egiptólogo, nos permite hacernos una idea de lo que siente la gente que ama esa tierra y la cultura ancestral que floreció en medio del desierto, a orillas del Nilo. Desde Alejandría hasta la lejana y meridional Nubia, descubrimos paisajes y monumentos dejados por los antiguos, con un significado que aún no alcanzamos a comprender bien, pero que el propio Champollion ayudó a desentrañar con su viaje.

Pero tratándose de una novela, no podía ser sólo un relato ensayístico acerca de la grandiosa civilización de los faraones. Los personajes que acompañan al erudito francés en su travesía son muy profundos y realistas. La codicia de Rossellini, la fe reaccionaria del padre Bidant, la vitalidad y vigor de Néstor L'Hote, el ermitaño profesor Raddi y la siempre fascinante y misteriosa Lady Redgrave son elementos muy importantes que dotan de interés a la historia. No podemos olvidar tampoco al desconocido “Profeta”, al ambiguo pachá y al siniestro cónsul Bernardino Drovetti. Todos ellos tejerán una trama de intrigas y conspiraciones en la cual uno no sabe quién podría ser un enemigo.

Lo más representativo de la obra son los continuos obstáculos y vicisitudes que el protagonista encuentra en su expedición, planteados por sus enemigos o por la mala fortuna. A pesar de todo, siempre sigue adelante, confiando en la necesidad de su trabajo, impulsado por el entusiasmo y, quién sabe, si guiado por un destino mayor.

En medio de este sofocante clima, la corrupción y los abusos tampoco se dejan a un lado. La destrucción de la cultura a manos de ladrones y déspotas, con el único objetivo de enriquecerse, es una parte fundamental de la obra, en torno a la que gira todo. Se muestra una clase dominante rodeada de todo tipo de lujos, más pendiente de sus propios intereses que del bien del pueblo. Esto, sin duda, viene a ser bastante similar a lo que ocurre en nuestros tiempos.

Sin duda, lo que me impide darle una puntuación mayor, a pesar de que haya convertido mi interés por la cultura egipcia en enamoramiento, es el hecho de que, a pesar de tejer una trama bastante interesante, no la aprovecha para dar giros del todo inesperados, o por lo menos sin causar conmoción. De igual modo, el final no es excesivamente sorprendente. Esto tampoco puede ser reprochable para una obra basada en hechos reales, pues faltar a la verdad sería aún peor, y por ello he considerado justa una valoración de 4, en lugar de 3, teniendo en cuenta estos factores. Sin duda, una lectura muy recomendable.

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