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Lite Review: Crónica del asesino de reyes

¡Hola, queridos lectores!

Lamento la ausencia, pero he estado bastante ocupado este mes. Como sabéis, estoy poniendo todo mi esfuerzo en terminar Mundo sin muerte. El motivo es que quería presentarlo a un concurso de Amazon en el que lo publicarían si salía elegido ganador. Por desgracia, no me va a dar tiempo a tenerlo listo como a mí me gustaría para la fecha límite, de modo que tendré que esperar a otra oportunidad.

Entre tanto, os traigo una nueva entrega de Lite Review. Sí, aunque he estado ocupado, he podido leer algo. Esta vez os comento la saga Crónica del asesino de reyes, con sus dos libros hasta la fecha, El nombre del viento y El temor de un hombre sabio. Tengo que decir que me ha encantado y espero con impaciencia el tercer libro de la trilogía.

Título: Crónica del asesino de reyes
Autor: Patrick Rothfuss
Valoración: Estrella Estrella Estrella Estrella Estrella

La novela trata sobre la vida de Kvothe, un joven aprendiz de arcanista cuyo nombre es conocido por todos en el presente. Se cuentan innumerables historias sobre él, unas verdaderas y otras no, algunas un poco tergiversadas. Él finge haber muerto para escapar de sus enemigos y de la culpa que le corroe, adoptando la identidad de un posadero nada especial. Mientras una amenaza se cierne sobre la pequeña población que habita, aparece Cronista, un escribano famoso por desentrañar la verdad detrás de los mitos. Éste le reconoce e insiste en registrar la historia de su vida. Al final, Kvothe accede a contársela, de modo que se inicia un relato de tres días de duración (cada uno de los libros comprende un día diferente), intercalado con algunos sucesos inquietantes en el presente.

Rothfuss ha creado un mundo ficticio bastante complejo y realista, pero a la vez lleno de magia y fantasía. Estos elementos no desentonan en absoluto, sino que se integran desde el principio y hacen fluir la historia de forma amena. Quizás el autor se detiene demasiado en algunos momentos en los que no ocurre gran cosa relevante para el desarrollo de la trama, pero dotan al personaje de una mayor profundidad.

La idea de que los arcanistas sean personas estudiosas e ilustradas, capaces de utilizar simpatía y alquimia para alterar el orden natural, se contrapone al prototipo de mago habitual, que desprecia la ciencia a favor de los poderes místicos. Sólo la nominación, el arte de ejercer poder con los nombres, se acerca más a la magia clásica, aunque de una manera bastante original.

La faceta artística tampoco es nada despreciable en la obra, que se compone de un montón de pequeñas historias que van entrelazándose entre sí, tejiendo el tapiz del pasado de un modo literario, bajo el que suele esconderse una terrible verdad. Es curioso ver cómo muchas de estas leyendas o canciones, acaban convertidas en realidad a lo largo de la novela, adoptando un matiz más siniestro.

Las relaciones entre personajes son también uno de los pilares de la obra. Faltaría el respeto a esta fabulosa saga si dejara de mencionar a la misteriosa y cautivadora Denna, que aparece y desaparece como el propio viento, siempre cambiante. Es emocionante contemplar la danza que mantienen ella y Kvothe, acercándose lentamente, sin llegar nunca a tocarse.

Lo mejor, sin duda, es la gran cantidad de enigmas que surgen a medida que uno va leyendo las páginas. Siempre que uno se resuelve, surgen varios nuevos, capturando al lector y haciéndole reflexionar constantemente sobre qué es lo que se puede esconder tras ese velo de misterio.

En resumen, para mí es una de las mejores sagas de fantasía que se han escrito. Toca todos los temas de una forma sutil, sin tabúes ni complejos, pero sin recurrir a eso que vemos hoy tan de moda: la crudeza de lo explícito. Quizás es la sutileza con la que trata asuntos como la muerte o el sexo, lo que cautiva desde el momento en que abres el primer libro.

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