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¡Cuánto tiempo!

¡Buenas a todos!

Ha pasado una eternidad desde la última entrada. La verdad es que tengo el blog un poco (muy) abandonado. Es una conjunción de varios factores, pero al final no tengo tiempo de dedicarle toda la atención que me gustaría.

En primer lugar, he dejado de subir relatos como hacía el año pasado. No temáis, no es que haya dejado de escribir. Estoy enfrascado en una novela y eso hace que la generación de relatos cortos haya decaído hasta volverse prácticamente nula. Le estoy dedicando mucho esfuerzo y tiempo a este proyecto, y espero que salga bien.

En cuanto a la novela en sí, puedo deciros que va a ser de un estilo muy diferente a Ángel de la muerte. Va a tirar más por lo realista y por enfocarse mucho en los personajes, sus relaciones y sus contradicciones. Espero que os toque un poquito la fibra a todos.

En cuanto a su progreso, creo que más o menos estoy llegando ahora mismo a la mitad. No obstante, no lo tengo demasiado claro. A lo largo de este tiempo, he cambiado en varias ocasiones la estructura que había pensado; he vuelto a escribir casi todo lo que ya tenía, y he hecho desaparecer y aparecer personajes. Al final habré escrito el doble o el triple de lo que llevo ahora. Aunque suene desolador, no es más que una prueba del esfuerzo y las ganas que le estoy poniendo a este manuscrito. Quiero que sea una obra sin fallos, o al menos con un número mínimo de ellos, porque perfecto no hay nada.

Intentaré recuperar poco a poco las secciones de reseñas y curso de escritura. Además, me acabo de hacer cuenta en Goodreads, así que trataré de potenciar el apartado de las reseñas.

Nada más. ¡Nos vemos!

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